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Begoña Gómez presenta denuncia por el vídeo IA PP mientras Sánchez carga en Keep It Cutre

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La madrugada vuelve a encenderse en X la polémica del montaje «Sí, son zurdos». Pedro Sánchez anuncia en Keep It Cutre que Begoña Gómez ha presentado denuncia por suplantación de imagen y voz ligada al vídeo IA PP, en plena precampaña de las elecciones generales del 29-N.

Qué contiene el vídeo IA PP y cuándo lo difundió el partido

El Partido Popular publicó el 21 de octubre en sus perfiles oficiales un vídeo generado con inteligencia artificial en el que una falsa Begoña Gómez pronuncia la frase atribuida en el material: «Si tener una cátedra gracias a que mi marido es presidente es de zurdos, pues sí, soy zurda». La pieza formaba parte de la campaña en redes bajo el lema «Sí, son zurdos» y reactivó de inmediato el debate sobre límites, verificación y responsabilidad cuando un partido con representación institucional difunde contenido sintético que imita a una persona real. Para quien valora el orden público y la seguridad jurídica, no es un detalle técnico: la suplantación de imagen y de voz sitúa la contienda en un terreno donde distinguir hecho de fabricación exige reglas claras y consecuencias previsibles, sobre todo cuando el calendario electoral aprieta.

Denuncia, querellas previas y precampaña del 29-N

Pedro Sánchez reveló el 28 de octubre, en el podcast Keep It Cutre, que Begoña Gómez ha presentado denuncia por suplantación de imagen y voz vinculada a ese montaje, en plena precampaña de las elecciones generales del 29-N. El PSOE había estudiado acciones legales desde la publicación del vídeo IA PP; en un precedente cercano, una querella similar impulsada por Leire Díez fue inadmitida por competencia de la Audiencia Nacional, lo que deja abierta la pregunta sobre qué vías judiciales encajan cuando el conflicto mezcla campaña, redes y derechos personales. Anunciar la denuncia en un formato de entretenimiento político refuerza la lectura de que la batalla por el relato ya no se libra solo en sede parlamentaria, sino en espacios donde el mensaje llega sin el filtro habitual de las instituciones.

En la misma intervención, Sánchez cargó contra Alberto Núñez Feijóo por «validar» un contenido que, según el presidente del Gobierno, compara las técnicas del partido con las de acosadores a menores. Es un reproche de enorme calado moral en campaña, y obliga a Feijóo a responder no solo sobre el uso de la IA, sino sobre el encuadre que el PP dio al vídeo en sus canales oficiales. Para el electorado que mira la estabilidad institucional, el cruce de acusaciones convierte un episodio de desinformación sintética en prueba de liderazgo: quién fija líneas rojas antes de publicar, quién las defiende después y quién acude a la vía penal cuando la reputación queda expuesta en un clip de pocos segundos.

Por qué el vídeo IA PP sigue marcando el pulso en redes

La publicación original del PP en X —identificable en el enlace oficial del partido al estado del 21 de octubre— sigue siendo referencia obligada para quien quiera contrastar el montaje con las reacciones posteriores. Medios como Europa Press, ABC y elDiario recogen el anuncio de Sánchez y la denuncia de Begoña Gómez, lo que confirma que el asunto ha trascendido el rumor de timeline y entra en la agenda informativa de la semana previa al 29-N. Cuando un vídeo IA PP puede circular horas antes de que exista una respuesta institucional coordinada, la inseguridad jurídica no es abstracta: afecta a candidatos, familiares en el foco y a la confianza en que las reglas del juego electoral protegen la verdad verificable.

El caso combina tres tensiones que van más allá del choque PSOE-PP: meritocracia y credenciales académicas en el relato del montaje, gasto y opacidad en la gestión de campañas digitales de alto impacto, y el papel de la justicia para frenar suplantaciones sin convertir cada pieza de precampaña en un litigio estratégico. Nada de ello sustituye el juicio de las urnas, pero sí condiciona cómo se percibe la solvencia de cada formación para gobernar en un entorno donde la imagen sintética puede llegar a millones antes de una corrección. La denuncia presentada por Begoña Gómez y el contragolpe de Sánchez en Keep It Cutre dejan la polémica del vídeo IA PP como termómetro de la campaña: no solo por lo que se dice, sino por cómo se valida, se difunde y se judicializa cuando la precampaña ya no admite pausa.

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